El mejor sistema para aprender inglés para recepcionistas

ingles para recepcionistas

El trabajo de recepcionista implica pasar mucho tiempo hablando. Generalmente con el público que acude a la oficina, pero también vía telefónica. Además, hay que cuidar el tono de la conversación y adoptar un estilo amistoso, profesional y formal. Manejar este arte requiere un poco de práctica y sentido de la educación para poder dispensar la ayuda que la persona que tengamos delante o al otro lado de la línea exige recibir. Como el español es nuestra lengua materna, no nos supone ningún esfuerzo emplearla con corrección en el trabajo. Sin embargo, toda esa profesionalidad hace las maletas cuando el trato que tan bien manejamos en nuestra lengua se topa de bruces con con otro idioma. De ahí la importancia del aprendizaje del inglés para recepcionistas.

Hace algunos años, ese problema no lo era tanto, puesto que ese tipo de situaciones sucedían, como se dice popularmente, de Pascuas a Ramos. Pero la globalización tiene lo que tiene y ahora el inglés es indispensable para cualquier puesto de trabajo en la pirámide jerárquica empresarial. Así que, si no lo aprendemos a manejar con soltura y corrección, ya podemos ponernos a hacer las maletas con la profesionalidad del párrafo anterior. Y, si eres recepcionista, serás la primera voz que escuchen los clientes, por lo que identificarán a la empresa con la misma calidad y profesionalidad que lo emplees.

Una solución simple, asequible, práctica y entretenida para alcanzar un nivel avanzado que os permita hablar en ambos idiomas con idéntica profesionalidad son las clases telefónicas, sin duda alguna, el mejor sistema para aprender inglés para recepcionistas.

¿Por qué es el mejor, os preguntaréis? Muy sencillo; porque se centra al cien por cien en la parte más importante para vuestro trabajo: hablar. En inglés, para ser más específicos. Y no sólo a partir de cuatro frases típicas o un vocabulario básico.

Claves para aprender inglés para recepcionistas

Para coger la soltura necesaria con cualquier idioma, no se necesita pasarse horas dentro de una academia con más personas en la misma situación y haciendo ejercicios. Se necesita hablar, hablar, hablar y hablar. Por ejemplo, media hora al día, cuantas veces creáis conveniente a la semana. Y si lo hacéis con profesores nativos con muchos años de experiencia en la docencia oral, mejor. Pues la experiencia significa saber cuáles son las principales debilidades de los alumnos y el conocimiento de las fórmulas amistosas, profesionales y formales que deberéis emplear con las personas que os contacten en persona o – y ahora viene el tachán – por teléfono.

¿Y la disponibilidad? Fácil. Cualquier hora. En serio; desde primera hora de la mañana hasta la noche, siempre habrá un profesor que pueda llamaros y empezar a hablar. Además, cuantas más voces y acentos distintos conozcáis, con mayor rapidez aprenderéis a perder el miedo a hablar con cualquier nacionalidad.

El método es así de sencillo. Contratáis el servicio y decís a qué hora queréis que os llamen. De esta manera, no tendréis que agobiaros por el horario de trabajo o si os cierran las tiendas para poder hacer la compra. A la hora que mejor os venga, os llamarán. Lograr un nivel avanzado solamente requiere un teléfono y ganas de querer manejar con confianza el idioma más importante del mundo en la actualidad para duplicar vuestra profesionalidad en el puesto de trabajo.

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